En KL2B hemos desarrollado cuatro modelos de sistemas RIA (carretes de incendios rígidos/semi-rígidos) con capacidad de generar espuma, orientados a ofrecer una primera línea de defensa ante incendios, especialmente útiles en entornos industriales, marítimos y de alta exigencia ambiental. En lugar de recurrir directamente a monitores o grandes cañones, estos equipos se posicionan como un recurso inmediato, simple y eficaz, con todas las garantías técnicas y normativas.
Lo esencial que los hace atractivos es cómo combinan rapidez, operatividad y ahorro de recursos:
Cuando un incendio se inicia, cada segundo cuenta. Al estar estos carretes siempre cargados y listos, su intervención es prácticamente instantánea, sin necesidad de montar equipos adicionales ni esperar a que se organicen los operativos principales. Esto reduce drásticamente el tiempo muerto hasta que puedan actuar los sistemas más voluminosos o el personal especializado.
Pero además de rapidez, hay un elemento de simplicidad operativa: el paso del uso de agua pura a la generación de espuma se logra sin complicaciones manuales ni intervenciones adicionales. Con una misma maniobra es posible ampliar la eficacia frente a fuegos más agresivos. Esto evita que el operario tenga que manipular mezcladores o bombas auxiliares bajo presión, lo cual añade riesgo y complejidad.
Otro aspecto clave: la eficiencia del agua. La espuma cubre la superficie de combustión de forma más homogénea, llena poros, disminuye el rebote del agua y reduce la cantidad total necesaria para extinguir. En muchos casos, eso se traduce en economías de agua y menor impacto colateral en instalaciones sensibles.
Por otra parte, estos sistemas están diseñados para resistir ambientes agresivos. Al fabricarse en acero inoxidable con tratamientos electrolíticos y acabados anticorrosión, pueden desplegarse en entornos marítimos, químicos o industriales con alta humedad y salinidad sin perder funcionalidad. Esa resistencia les da longevidad real, más allá del rendimiento teórico.
Y no menos importante: actúan como complemento ideal frente a líquidos inflamables. Al generar espuma, crean una capa sellante que limita la liberación de vapores y actúa como barrera entre el combustible y el oxígeno, algo que el agua sola no puede hacer. En almacenes de productos químicos o zonas de riesgo B, esta capacidad es determinante.
No obstante, estos sistemas no pretenden reemplazar monitores de alta capacidad, cañones o instalaciones automáticas de espuma. Su rol es claro: brindar una primera línea robusta y confiable, que permita contener o combatir el fuego en sus etapas iniciales, mientras llegan los sistemas de mayor potencia.
Aspectos técnicos y modelos disponibles
Normativa aplicable
Los RIA presentados se han diseñado y verificado teniendo en cuenta la normativa europea aplicable a los sistemas de manguera fija. La norma EN 671 — Fixed firefighting systems: Hose systems se estructura en varias partes: EN 671-1, que trata específicamente de los carretes con manguera semirrígida; EN 671-2, que cubre sistemas con manguera plana (lay-flat); y EN 671-3, que establece las recomendaciones de mantenimiento para carretes y sistemas de manguera.
Además, las mangueras semirrígidas utilizadas en estos equipos deben ajustarse a los requisitos y ensayos especificados en EN 694.
A nivel nacional, en Francia existe la norma NF S 62-201, que define reglas prácticas de diseño, instalación, recepción y mantenimiento para los Robinets d’Incendie Armés (RIA) y que complementa las exigencias europeas en proyectos y entornos que lo requieren.
Cumplir estas normas garantiza no sólo conformidad técnica, sino también aceptación en mercados regulados y la trazabilidad y registros necesarios para inspección y mantenimiento. CEN-CENELEC
Los cuatro modelos
Cada uno de los cuatro modelos desarrollados está adaptado a escenarios específicos con variaciones en lanza, giro, tipo de montaje y prestaciones:
-
Modelo KL-100019: RIA con dispositivo de producción de espuma integrado, pensado para situaciones donde lo primero que se necesita es capacidad de espuma sin necesidad de accesorios externos.
-
Modelo KL-100021: Carrete giratorio y pivotante con lanza Attack 100 Pro D200, ideal para aplicaciones donde se requiere rotación y mayor flexibilidad direccional.
-
Modelo KL-100022: Similar al anterior, pero con lanza rotativa a 45° tipo Attack 100 Pro A210, pensado para zonas con obstáculos o geometrías no lineales.
-
Modelo KL-100023: Variante con lanza Attack 100 Pro A210 SUP, combinada con manguera DN 25, optimizada para exigencias superiores de presión, durabilidad y cobertura.
Los materiales, tratamientos y cálculos hidráulicos han sido dimensionados para ofrecer desempeño confiable incluso en condiciones exigentes: presiones nominales comunes de hasta ~1,2 MPa, flujos adecuados, resistencia a corrosión y mecanismos de giro robustos.
Aplicaciones recomendadas
Estos sistemas son especialmente adecuados para:
-
Navieras, plataformas offshore y puertos, donde la protección frente a derrames y focos de fuego ligeros debe ser inmediata.
-
Industrias químicas y petrolíferas, donde los líquidos inflamables están presentes y la capacidad de espuma es un gran plus.
-
Aeropuertos, hangares y zonas técnicas, donde un fuego incipiente debe ser atacado antes de propagarse.
-
Infraestructura crítica, bases militares o instalaciones remotas, donde disponer de un equipo confiable y autónomo es vital.
Mantenimiento y recomendaciones operativas
Para asegurar que estos sistemas estén siempre operativos, es indispensable seguir un programa de mantenimiento riguroso:
-
Inspección visual periódica: verificar integridad de la estructura, giro libre del carrete, ausencia de corrosión o deformaciones.
-
Pruebas funcionales anuales: desplegar la manguera, abrir válvula, comprobar caudal, presión y operación de la lanza bajo condiciones reales.
-
Pruebas a presión (cada 5 años o según normativa aplicable): asegurar que la unidad resiste su presión máxima de diseño sin fugas ni deformaciones.
-
Limpieza interna del dispositivo de espuma y la lanza, para evitar acumulaciones o bloqueos por restos del concentrado.
-
Registro documentado de todas las pruebas, tal como exigen normas de mantenimiento (por ejemplo, EN 671-3 para mantenimiento de sistemas fijos).